martes, 15 de febrero de 2011

¡CABREO!

Tres razones para estar cabreados:

1-Hasta ayer en este país se han jubilado cientos de miles de personas con cuarenta o cincuenta y tantos años. ¡Será por dinero!

2-Llevamos años dedicando recursos a cosas totalmente prescindibles, subvencionando a todo bicho viviente, incluso a los bancos, etc. ¡Será por dinero!

3-Todos sabíamos que había un crisis gorda desde hace tres años por lo menos. ¡Pero a seguir dilapidando que paga el contribuyente! Gestión nefasta. ¡Será por dinero!

Por trato desigual e injusto, por tirar la riqueza del país y por no gestionar la crisis adecuadamente es por lo que deberíamos estar todos cabreados y adoptar medidas colectivas y personales en consecuencia.

Gaio

AL PROFESORADO ¡PROTESTA!

Un grupo de compañeras y compañeros del I.E.S. de Noreña hemos realizado las siguientes reflexiones, que a buen seguro ya habréis hecho vosotros.
 
En los últimos tiempos han sido tomadas por las administraciones públicas una serie de medidas que son claramente contrarias a los intereses de los trabajadores, en general, y de los funcionarios y docentes en particular:
  • Se nos ha rebajado el sueldo al menos en un 5%.
  • Mientras que hasta este mismo año nuestros compañeros y compañeras se pueden jubilar a los 60 años, recibiendo una pequeña indemnización, ahora se plantea que debemos alcanzar los 65 años.
  • Para cobrar las pensión máxima se nos exigían 35 años de cotización; ahora se incrementará a los 38,5. Y si no se alcanzan a los 65 años hay que tirar hasta los 67.
  • Además, el período de cotización se ampliará gradualmente de 15 a 25 años.
Conclusión: ganamos menos, tendremos que trabajar más años y cobraremos menos pensión. Todo a cambio de nada. Para conseguir un dinero malgastado anteriormente y que, en parte, sirve para salvar a entidades financieras de su nefasta gestión. ¡Vamos, que se busca sobre todo el bien de los trabajadores!

A ello se une la actitud incomprensible de los autoproclamados sindicatos de clases, que, atentos a la procedencia de sus subvenciones, casi no se han movido en estos últimos años y pactan semejantes "gangas" para la clase trabajadora. Retrocesos económicos y sociales que una vez impuestos no recuperaremos en muchos, muchos años (si es que se recuperan).
 
Hasta ahora los nuevos requisitos de jubilación se refieren al régimen general, pero son el marco para cuando se establezca el régimen de clases pasivas de los docentes ¡O nos movemos o nos lo implantan tal cual! Por otra parte, si no mostramos nuestro radical rechazo, no sería extraño que llegasen al convencimiento de que todavía pueden "pedirnos" más esfuerzos.
 
Por todo ello hemos decidido intentar que nuestra voz salga a la luz y, dentro de nuestras humildes posibilidades, dejar patente que NO ESTAMOS DE ACUERDO.
 
Lo que se intenta es realizar algún tipo de acción de protesta que lleve nuestra opinión a todas esas cúpulas políticas o sindicales que nos consideran atontados o borreguiles.
 
Por eso os invitamos a que entréis en este blog www.profesenaccion.tk para que aportéis vuestras opiniones al respecto. Y si la respuesta de los compañeros y compñeras de otros centros es alentadora, se puede planificar algún tipo de actuación: concentración ante los centros, pancartas en los mismos, comunicados a la prensa... o cualquier otra idea que se pueda sugerir y llevar a cabo.
 
Gracias por vuestra atención. Un saludo. Compañeros del I.E.S. de Noreña (Asturias)

jueves, 3 de febrero de 2011

El silencio de los corderos

¿De verdad se están tomando las mejores medidas para salir de la crisis? ¿Hay que asumir que el paro, la precariedad laboral, las bajadas de sueldo, el retraso de la edad de jubilación y el aumento de los años cotizados como una necesidad inevitable? ¿Somos los trabajadores los responsables de la crisis para que sus peores efectos solo recaigan sobre nosotros? ¿Hay que aceptar las decisiones de los políticos, presionados por los mercados, como designios incuestionables basados en verdades inamovibles? ¿los políticos que nos gobiernan y los organismos internacionales que "nos indican el camino de la salvación" no son juez y parte en esta crisis?

Los profesores somos trabajadores. Y los que estamos dentro de lo que algunos denominan la "casta funcionarial", y tal parece que hemos cometido el delito de conseguir (a base de esfuerzo y mérito) una estabilidad laboral, también sentimos las consecuencias de la crisis. Es cierto que estamos en mejor condición que otros trabajadores o que los que no tienen trabajo o lo han perdido. Pero por ello no debiéramos sentir complejo o remordimiento cuando protestamos y nos rebelamos contra unas medidas injustas para todos los trabajadores. Eso no nos convierte en egoístas, insolidarios y antipatriotas. Quizás, por contra, nuestra formación nos permite ser mucho más críticos con el mundo que nos rodea y no aceptar sin más las versiones, explicaciones y "soluciones" que nos están imponiendo.

Luchar por nuestros derechos es luchar por los derechos a los que debiera aspirar todo trabajador: condiciones laborales y sueldo digno, valoración social y prestaciones sociales acordes al esfuerzo fiscal y de cotización que realizamos durante toda nuestra vida laboral. Para esa lucha hace tiempo que surgieron las organizaciones sindicales pero ¿están representando actualmente los intereses de los trabajadores? ¿nadie se siente "traicionado"? No deberíamos conformarnos sin más. Quizás va siendo hora de despertar de este letargo, apatía e impotencia que parece que nos invade a todos. Hay que actuar y que hacer llegar nuestra voz. Nuestro silencio es el silencio de los corderos. Pasemos a la acción.